Sunday, March 16, 2008

Mi corazón es verde

No recuerdo cuando fue que empecé a interesarme por Irlanda. Quizá fue gracias a, nosé, un CD de música folk irlandesa que mi padre tenía guardado en la estantería. Empecé a escuchar aquellas flautas, violines, arpas y bódhrans y pensé: Dios mío, esta es la música con la que siempre soñé!
Aún así mi interés por Irlanda era puramente musical en aquellos tiempos. ME bajé canciones de los Chieftains, de Altan y de otras bandas similares y me vi vibrando con aquellos sonidos. Me compré incluso una flauta travesera para así tocar folk irlandés, así como una tin whistle (pequeña flauta irlandesa con un bello y dulce sonido).

Todo cambió cuando empecé a leer historias y leyendas irlandesas muy por encima, y cuando empecé a interesarme por el druidismo y el paganismo de aquellas tierras. Todo aquello me impactó muchísimo. Aquel país esmeralda sin duda tenía algo que los demás no tenían al haber estar aislado durante miles de años. Además, el carácter alegre y hospitalario del que hacen gala los irlandeses estaba más que comprobado así como su pasión por la música y por las historias. Irlanda es como un pequeño país de juglares bajo la amenaza de la cultura americana cada vez más en boga. También su historia me sorprendió muchísimo. Los irlandeses siempre han sido un pueblo sufridor y perdedor hasta la saciedad y, pese a ello, jamás han perdido su fama de gentes alegres y de gran corazón. Ese afán de superación y de luchar por lo suyo hizo crecer aún más mi amor por Éire. Siempre he dicho que es un país que va mucho conmigo, tiene algo que me identifica con ella, es como si hubiera descubierto en Irlanda mi amante secreta.

La melancolía y el fatalismo irlandés también es presente en cada rincón. Es frecuente ver sonrisas sarcásticas en los viejos irlandeses, que ahogan sus penas en pintas de guinness, viejos que ven desaparecer la cultura irlandesa para siempre en muchos lugares de la isla. Irlanda es un pueblo alegre, pero también muy meláncolico. Nunca se le ha permitido reir, por unas u otras circunstancias nunca se les ha permitido ser ellos mismos, aunque ellos lo deseen y lo hayan deseado. Y eso también está plasmado en su música. Las baladas más bonitas que he escuchado en mi vida són irlandesas. Voz dulce de mujer acompañada por un arpa o por otros instrumentos, y voz desgarrada de un hombre desesperado por volver a su país desde el exilio. Ah...es una tierra con tantos contrastes! me encanta!

2 comments:

Telchar said...

Te aconsejo que te leas el "Libro de las Conquistas", que es para Irlanda como el Kalevala para Finlandia o las Eddas nórdicas para los países nórdicos (válgame la redundancia :-D). Seguro que te gustará.

Amroth de Lorinand said...

Lo he leido, es muy interesante y entretenido. Aún así muchas gracias por la sugerencia! :D